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8 de noviembre de 2012

Alas en los Ojos


En las vertebras de tus palabras, donde se aloja ese parasita de vida propia, vida impropia, pura, abrupta, esa vida que atropella, las rugosidades que se arrastran oscilando hecho arena mojada en un que se yo de amnesia previa que emerge de tus urgentes excesos.

No sale de tu boca la voz, pero de una existencia anterior a tu cuerpo, la voz de ese insecto que palpita y suspira subcutáneamente, furtivamente, y deja acá o allá un pedazo de ala a ser visto en tu ojos abiertos, lo sé.

Hay una vida tan inmensa transpirando de tus poros que tengo miedo de morir de exceso por simplemente acercarme.

Pero insisto, porque existo cuando estoy cerca de ti. Y cuando veo alas en tus ojos es cuando vuelvo a nacer, todo de nuevo.

Todo de nuevo.


5 de noviembre de 2012

Habitación


Ya no soy una habitación vacía.

Me habitan todo tipo de antítesis y leves desesperaciones.
Me encuentro en desacuerdo con mis viejas heridas. Inclino esperanzas sobre el balcón, quiero mirar hacía abajo, pero es demasiado alto desde acá y no veo el fin.

Soy ahora un laberinto penetrado por visitantes que he dejado entrar. Dejé que limaran mis bordes, al fin de abrirles caminos. Entran por los espacios frágiles, cargados de fiebre y locura, rompen todo mi antiguo desamor en pequeños pedazos al rasgar mi piel.

Se deshacen mis mentiras hechas de hormigón por el piso. Me desnudan en verso y prosa.

Y al final, ese final que ya ni existe, que no puede ser mío, mío, mío, tuyo, tuyo, nuestro, ese fin que no tiene nombre, terminando sin terminar. Ya no soy una casa vacía, solitaria y deshabitada.

Tengo ahora mis muebles hechos y una mano para sostener.

Todo que me atraviesa y que me mantiene de pie, con la mirada fija en un horizonte aun sin color. Todo lo que no se decir, verbalizar, hacer realidad. Todo lo que me es raro, todo que es un sueño & delirio & fiebre & locura…

Las pequeñas ansias congeladas en el instante del primero no, vacías al primer gesto de reprobación, al primer corte de sus verdades no realizadas.

El camino no es uno solo, si es que hay camino. Soy trilateral, y hay caminos. Muchos, tantos, infinitos, largos, locos caminos. Que nadie nos enseñara; ellos están allá, salvajes, a la espera de quien los descubra.

Tengo locura sobrando, tengo un poco de amor, pero lo que realmente tengo, es sed. Y eso va a tener que ser suficiente ni que sea para doblar la esquina de este camino, o para caer de una vez en un labirinto cotidiano cualquiera. Y entonces, que haces?




3 de noviembre de 2012

Alguien, nadie.


Lo único seguro, es que hace falta caminar. Para adelante siempre. Más lejos que lo infinitamente posible.

Por eso estoy seguro de que hay quien pueda así, ultrapasar barreras y romper paradigmas eternos. Como también quien termine estancado, con mil pasos por dar, en dirección a lugar alguno.

Y yo? Que no soy quien, que no soy alguien, que no soy nadie? Sigo a pasos lentos, como si estuviera huyendo de las flechas del acaso, persiguiendo la confianza que nunca tuve.

Hasta que llego donde no hay más donde pisar, y sin tener para donde caminar o huir, me detengo en la trampa final y acepto todo lo que no puedo prevenir.

Para finalmente perderme en un inmenso mar de comas, puntos suspensivos, y puntos finales. Para definitivamente no alejarme más.


20 de octubre de 2012

(Des)Romántico


Si te rescato es con lengua tibia. Mi grito, que es seco, no te alcanza. Una vez más escupiendo ese romance recalentado, desgarrado, desmenuzado, predestinado a la sabana sucia del telo. Des-romántico, casi te digo que no, que te vayas, que golpees la puerta de mierda, y que el diablo te lleve y que nunca te vuelva a traer.

Ganas insanas de tirar la colilla del cigarrillo prendido en tu ojo izquierdo o arrancar un pedazo de tu labio inmenso, no se, cualquier cosa, pero no. Respiro, respiro, mirando bien en lo profundo de tus ojos que se imponen en el cruce con los míos.

Y solo entonces abrir la boca para decir el si. Mi si de Augusto al revés, mi si de distraído. A media luz te acepto pues ya no me queda otra. Y es en el cielo de tu boca que despejo mi desprecio, arrojando ese asco por tus rojas encías. Si te rescato es con la lengua tibia. Estuprando tus sentidos mientras sangro sin final.

Pues yo, (des)romántico, tengo una solo un momento (breve) en mi distracción.


14 de octubre de 2012

(Per)Sigo


Un breve instante de escape. De percepción, de desconcierto, o de duda.

El suave control de la desesperación. Palpitando ondas por todo mi cuerpo.

Se inicia la búsqueda. Los pasos se van firmando de a poco. Cuanto más se acelera, más las palabras empiezan a huir. Cuando casi se puede alcanzarlas y ponerlas en el mundo... Ellas ya se fueron, dejando apenas lagunas desconformes.

Y así seguirán las cosas… No hay más nada que decir. Que se haga eco el silencio. Que se arrastren las horas, y que con suerte, una luz elija hacerse verdad. Que un rayo de indulgencia caiga sobre la egida fría de la ignorancia.

Porque no puedo aceptar nada, entonces (per)sigo. Sueño.
Algo que sea imposible de tocar.



11 de octubre de 2012

Ojos y Escalofríos


Lo que quiero es muy simple. Muy sutil. Quiero todo rápido, liquido, oscilante, no quiero nada que me ate a mis extremidades, nada que atropelle mi vuelo. Quiero sensaciones en maremotos. Soy ciego a las entendimientos, ciego al políticamente correcto, al socialmente esperado, ciego al moralismo de hamaca. Nada me interesa.

Lo único que quiero y espero es tocar un rostro por la simple descubierta de su textura, de sus muescas, de sus rebotes, quiero descubrir un rostro con curiosidad de un niño.

Tocar el pelo, deslizar los dedos, sentir la piel, hacer cariño, extrañar, sin que se entienda por eso que deseo cualquier cosa que va más allá. La verdad, a veces tengo escalofríos y mis ojos se transforman en un especie de telescopio: Puedo ver mucho más. Y las hojas y luces y gotas y los ojos y los minúsculos sonidos y las microscópicas texturas, las veo como si yo ya no hiciera parte de mi propio cuerpo y no fuera más una persona.

Por eso lo que es realmente existir, para mí es un misterio que nunca antes se habló; como si no existiera, como si nunca fuera a existir. Aéreo y astral, voy pairando entre las sutileza, hasta que entonces nada más es feo – en las pequeñas lagunas, en las grietas, una maravilla de vida que no se compara con ninguna otra. No veo más colores, géneros, etnias, géneros, no existen los viejos rótulos, conceptos previos o categorías, todo es transformado en un enredado de vida en que solo se ve la existencia misma, burbujeando y burbujeando, una obra maestra en perfectos y milimétricos detalles.

Lo triste es nunca más podré decir: “Que bonita.” Sin que me interpreten de otra manera. Lo que quiero es tan simple. Quiero un ojo gelatinoso, vivo, lúcido, una pulsante pupila que me mira hasta lo más profundo, hasta que todo explota y yo pueda volver a mí.


12 de abril de 2012

Derrotado


El tiempo no era un aliado de Trevor Reznick. Pasara sus últimos días en un sótano inmundo, rodeado de cartas nunca enviadas y fotos viejas. Se había trasformado en un esclavo de si mismo, y su pasado lo perseguía incansablemente a 150 km/h hasta destruirlo por entero. Las innumeras botellas vacías y las ratas corriendo entre los estantes de libros viejos creaban un escenario aterrador. Trevor se había corrompido. El mundo lo corrompió. El corrompió al mundo. Pero ya había tomado sus decisiones. Decisiones equivocadas que no tenían vuelta. Su existencia había sido en vano, su vida era plástica y descartable, insignificante. Voces que escuchaba eran tormentos que echaban en la madera antigua como discos dañados. Solo había una manera de silenciar su sufrimiento, y ni de eso era capaz.
Las palabras decoradas echaban repetitivamente adelante del espejo en el cuarto vacío. El discurso ensayado nunca saldría, por más que fuera contra su voluntad. Los vicios ya no podían ser más sostenidos: el paquete de cigarrillos se terminó, la botella ya estaba prácticamente vacía, y de las mujeres amadas, solo restaban recuerdos de prostitutas que ya no podría pagar. Había fallado en todo. Perdió el empleo en las ebriedades de las madrugadas, perdió el auto viejo en un juego de cartas, perdió la dignidad en un callejón cualquiera. Perdió hasta a si mismo, en la propia decadencia, en el fracaso, en la tentativa frustrada de ser alguien, y no solo un fantasma vagando por las calles. No había más nada por ahí, a no ser lo poco que quedaba de whisky que bajaba a secas mientras sus derrotas reflejaban aquello que se había transformado.



6 de abril de 2012

Amor Oscuro


Rojo, rojo, sangre, sangre, sus manos. Las manos. Las manos de ella recorriendo su cuerpo. Y la sonrisa. Sonríe como una burla. Talvez porque ella sabia que no resistirías.
Manos, manos, manos.
Irresistible. Irresistiblemente. Cerca, cerca, cerca. Muy cerca. El olor a cigarrillo. El humo. Humo, humo, humo. Asco. El olor a humo le daba asco, pero su olor no.
Humo, humo, humo.
Suyo. El olor suyo. Su pelo. Su cuerpo. Su perfumen. Sus ojos verdes. Verdes, verdes, tan verdes como esmeraldas. Dos esmeraldas con un brillo casi irónico. Irónico, irónico.
Desistir. No hay como desistir. Desistir.
Vos que siempre te olvidas de respirar cuando está presente. Porque te odiaba, odiaba, odiaba, diferentemente de todos ahí. Todos te admiran, ella te odia. Te odia. Odia tu expresión. Odia tus manías. Odia tu poder. Ella te odia.
Amor, amor, amor. Sangre. Odio. Amor.
Sangre? Sangre. Rojo, rojo como su pelo. Rojo como las frutillas que te encantan. Que elegís? Su pelo o las frutillas? O sangre? Sangre? Sangre, sangre, sangre?
Frutillas. Pelo. Sangre, sangre.
Que elegís, niño.
Niño.
Se ríe, se ríe de vos. Eres gracioso, niño. Eres un chiste.
No se puede resistir, no? Porque te odia. Porque es toda roja. Y verde. Y rojo. Y burla. Y odio, e ironía, y seducción, y amor y todo, todo, todo.
Chiste. Un chiste. El gran niño. Un gran chiste. No podes resistirte a chica hermosa. Hermosa.
Me rindo, me rindo, rindo. Quiere tocarla. Casi sádicamente. El niño. Quiere tocarla sádicamente. Y con la sonrisa. Y todo, todo, todo. Los labios, los gemidos. Todo es irónico. Cuando la toca, lo odia, y lo sabe. Lo sabe. Y finge odiarla también. Odiar. Odiar, odiar.
Y el niño? Un joven sin futuro, fumas y tomas. Inteligente, pero perezoso.
Niño, niño, niño. Y la niña? Negro, negro. Oscuridad, oscuro. Odio. Odio que la consume. A ella y a todo su cuerpo. Porque lo odia, lo odia. Odia a los suspiros que produce. Y sonríe para disfrazar. Sonríe como una burla irónica. Sonríe, sonríe.
Sonrisa. Falsa sonrisa.
Dulces. Tiene olor a dulces. Tiene sabor a dulces. Dulce, dulce, dulce. Miel, azúcar, leche. Chocolate. Dulce puro, puro azúcar, azúcar puro. Siempre necesita más.
Azúcar, azúcar, azúcar.
Flaco, pálido, alto y dulce, dulce, dulce. No puede parar. Ama tocarlo, ama tocarlo, tocarlo, tocarlo. Ama provocarle suspiros. Ama, ama.
No hay como vencer. Desista. No hay como vencer.
No se acuerda de dejar de respirar ante su presencia. Respira demasiado rápido, demasiado, demasiado. Muy rápido. Lo ama, lo ama, lo ama. Más que todos ahí, que simplemente lo admiran, lo ama. Lo ama, ama, ama. Lo odia.
Odio, odio, odio. Oscuridad. Odio. Amor.
Oscuridad? Oscuridad, oscuridad. Negro, como su pelo. Oscuridad, oscuridad. Oscuro de la manera que le gusta, que le gusta lo oscuro. No pueden verla. No puede verlos. Todos son felices. Negro de pelo y de vacío. Su pelo o el vacío? Que le gusta más?
Oscuro, vacío, el.
Que elegís, niña?
No hace nada. No se mueve. No se deja provocar. Lo provocas.
Solo te mira, calmo, calmo. Porque sabe que no es verdad. Porque sabe que su sonrisa de burla no es verdadera. Sabe, sabe, sabe. El sabe. Por eso lo amas. Por eso lo odias.
Irónico. Solo alguien que entrena para un futuro que no quiere y odia. Odia. Odia.
Sádico. Es sádico. Y permite que lo toques, y que lo hagas suspirar, pero sabe que te hace sufrir, no lo contrario. Y seguís así. Odiando, odiando, odiando. Lo odias. Lo odias. Y te reís, te reís en su cara.
Y vos? Una joven sin futuro. Fumas y tomas. Inteligente pero perezosa.
Ustedes dos.
Los dos.
No pueden resistir.
Desistan.
Amor, amor, amor, amor, rojo, sangre, frutillas, odio, odio, odio, negro, oscuro, vacío, el, ella, el, ella. Oscuro. Amor. Amor oscuro.
Entrega.



11 de marzo de 2012

Y Bueno


Y bueno,
No quería, pero voy a tener que volver.
No sé, talvez nunca lo sepas.
Pero talvez, solamente talvez.
Nada nunca fue realmente mío.
Y bueno,
No quería dejar, pero no entras más acá.
No sé, talvez no ajustas.
Pero talvez, solamente talvez.
De nada nunca sirvió.
Y bueno,
No quería ni intentar, pero aún hay tanta esperanza en mí.
No sé, talvez no se encuentre tanto.
Pero talvez, solamente talvez.
Algo en algún momento vivió.
Y bueno,
No lo quería admitir, pero hay tantos errores así.
No se, talvez nunca haga algo bien.
Pero talvez, solo talvez,
Llegué a ver lo alguien me dijo que vio.
Y bueno.
No quería ni intentar, pero aún hay tanta vida en mí.
No sé, talvez no se encuentre.
Pero talvez, solo talvez,
A nuestro teatro de a dos.
Nadie nunca aplaudió.



12 de diciembre de 2011

Colores


Era un niño de muchos colores.

En los días de Sol se tornaba amarillo, en los días de lluvia, gris. Cuando salía usaba siempre colores de moda, y en la final del campeonato usaba los colores del equipo que mal conocía. Asumía los colores de la bandera de cualquier asunto del momento, y usaba negro en nombre del luto por celebridades, las cuales no conocía.

Pero tenía algunos colores favoritos. Uno de ellos era el verde de la envidia, que aparecía siempre que alguien vestía colores más auténticos que los suyos. Y al saber, en secreto, que sus colores no brillaban tanto, usaba el rojo de rabia para maldecir los colores verdaderos de las otras personas, y sonreía amarillo siempre que sospechaban de que el no poseía color alguno.

Pero, en la mayor parte del tiempo, el niño cambiaba de colores y tonalidades. Hecho un camaleón, cambiaba de color a cada ambiente, a cada persona que aparecía a su lado. Pero al contrario de disfrazarse, necesitaba estar en evidencia. Dejaba de ser camaleón y se tornaba un pavo real, exhibiendo colores que mal comprendía y que nunca realmente fueron suyos.

Pero eran los colores de la moda. Eran los colores que se usaban en aquel ambiente, y eran los colores que necesitaba vestir. Y, justamente por eso, jamás fue transparente. Jamás se dejo ver, talvez porque ni mismo el sabría lo que se vería allá dentro. Todo lo que importaba era ser admirado, aún que de manera falsa. Nada más.

A cada día, un color. A cada hora, un tono. A cada color, una persona. Era un niño de muchos colores. Era una persona sin color propio.

Y, antes de dormir, se tornaba sombrío, imitando el cuarto oscuro.

Y, sin color alguno, el niño se sabía, sin brillo.




18 de noviembre de 2011

Rebelión


- Necesitamos ayuda urgentemente. Estamos vivos por pura suerte, respiramos por un pequeño agujero, no podemos dejar más que eso suceda. Tenemos que hacer algo, algún plan de acción inmediata.
- Llame a Recursos Humanos y eso que nos está haciendo el, no es ni un poco justo.
- Llamar? Yo ni señal tengo en este ladrillo que me dieron. Y mira que me prometieron un Iphone 4 y un auto nuevo si yo fuera considerado por lo menos razonable.
- Auto? Si por lo menos pudiera almorzar todos los días, no como bien hace unos cuatro, cinco días.
- Acá es tan oscuro y estamos tan apretados. No puedo más. Hay que encontrar una manera de salir.
- Lo sé! No estábamos acostumbrados a estar tanto tiempo encerrados de esa manera.
- Casi no hay aire, siento que muero. No hay otra solución, salimos de acá si el quiere nada más.
- Pero que paso para que se pusiera así? Donde están aquellos tiempos de gloria donde éramos bien tratados, recibidos con alegría y euforia. Ese lugar era casi un hotel cinco estrellas, y ni teníamos tiempo de aprovechar. Mal llegábamos y era tiempo de irnos.
- Eso es verdad, acá supo ser un lugar mejor, había parientes míos diciendo que tenían habitaciones de lo más increíbles, y nosotros acá en este agujero. Estoy acá hace semanas y ni señal de cuando me van a elegir.
- Semanas? No sabes lo que es esperar. Estoy aquí hace casi un año! Hubo una vez que logré poner mis piernitas afuera, pero ella se arrepintió y canceló todo. Creo que no me vio sentido, la verdad que no entiendo al chico este.
- necesitamos un plan de rescate, no podemos más vivir de esa forma, en esta escasez… Honestamente, creo que estaría mejor en Somalia.
- Es eso lo que no entiendo. Quedan tan pocos de nosotros, estamos casi extintos, y ni así recibimos un poquito de valor? Ah como son raros esos humanos…
- De una, pero no me queda ninguna idea. Ese calor me impide de raciocinar, la verdad que no soy muy bueno bajo presión.
- Podríamos hacer una huelga.
- Es muy arriesgado. A el no le va a gustar? Va a ser mejor si dejamos de molestarlo.
- Podríamos soltar unas bombas en los pasillos. Si la gente de Sueños y Deseos nos apoyan, formamos un ejército, escuche por ahí que ellos también no están muy satisfechos con el tratamiento por allá.
- Y bueno! Eso es un absurdo. Estamos acá exilados en esta mazmorra y me dijeron que hay unas cualquieras que entran y salen de la suite presidencial. Este lugar antes tenía reglas!
- Sep, estamos siendo maltratados, pero creo que las bombas no son una buena idea. Escuche al personal de Información comentando que esos conflictos armados están causando problemas en otros lados, y si lo nuestro empeora, cagamos.
- Podríamos intentar una acción en la Suprema Corte, dicen que hay una nueva cláusula de malos tratos que pagan una buena indemnización, podríamos hasta ganar millones, pero creo que hay muchos procesos adelante del nuestro, cuando finalmente logremos algo, van a creer que ya estamos muertos hace tiempo…
- Ya sé! Mientras el no nos deje ponga en papel, o en la pantalla de la computadora no la dejamos dormir.
- Eso es brillante! Podemos gritar, derrumbar sus cosas, tirar de sus sabanas y tirar sus libros al piso.
- Pera, tirar los libros… Eso es un golpe bajo, se va a enojar mucho y capaz nos deja hasta estar podridos acá.
- Pero que chico complicado! Hay que tener cuidado, me contaron que le regalaron un sable de luz.
- Esa gente desequilibrada debería ser prohibido de caminar armado.
- Bueno entonces hagámoslo simple. Hablemos bien alto y toda la noche. Igual todos los otros sectores ya encerraron sus actividades por hoy. Capaz nos escuche y se de cuenta de que aún existimos.
- Se va a poner muy incomodo y lo dejamos en paz cuando nos atienda. Queremos ser tratados con respecto, que nos use! Y si no, lo volvemos a molestar aún más!
- Nene, por favor… Trata de escribir un poquito por lo menos… Yo sufro de claustrofobia y no puedo más seguir aquí!



1 de noviembre de 2011

Amargura

Ya no se que más hacer para que te alcancen. Ya intente nortearlas con canciones, atarlas en papeles coloridos, envolverlas en embalajes vistosos. Nada funciono. Ellas se hicieron misiles, se hicieron flores, y se fueron hasta montadas en un caballo blanco. Confieso hasta que las fantaseé para que no parecieran tan brutas ni tan pesadas, algunas veces hasta exagere para que recibieran alguna atención, pero no permití que ellas dejaran de ser reales. Y ellas nunca llegaron hasta vos. Nunca surtieron ese efecto. No te conmovieran, no te hicieron derramar ni siquiera una lagrima, no ablandaron esa piedra que tenes en el pecho y que insistís en llamarla corazón. Y en mis palabras se sintió esa diferencia. Y agarre esas palabras, las agarre con toda mi fuerza y las traduje en sentimientos. Esos sentimientos que estaban en mis manos. Me dejaron lastimado, lleno de dolores, de fracturas expuestas. Pero debo informarte que ya no hacen parte de mí. Hice cuestión de arrancarlos mientas aun no estaban cicatrizados, mientras mis heridas aun estaban abiertas. Ya no se donde están. Y ni mismo las buscare, ni en cada de esquina, ni en cada sueño. Ya no son más míos. Ahora agarro mis palabras, que antes amaban, que antes acariciaban tu rostro, y las despejo como si fueran clichés para que te corroan y te hagan sentir algo en el alma, aun que sea dolor. Ahora mis palabras están solas. No tienen quien las elija o quien las acompañe. Pero todo se encuentra bien. Porque hasta mi soledad es más dulce que este tu sabor amargo.



17 de agosto de 2011

Las Reglas del Juego

Existían, en aquellas mezclas de relaciones, cosas muy o nada convencionales. Había núcleos de consejeros y confidentes, había besos en la boca, abrazos sinceros y abrazos forzados, lágrimas, sexo, carcajadas sinceras y carcajadas forzadas. Había sexualidad, hobbies en común que aproximaban las proximidades sin apoyo alguno, había muchas historias para contar, había mucha inteligencia, pero también actitudes impensadas, infundadas. Había brindis.
Había pasiones. De todos los tipos, formas, tamaños, colores y texturas. Al primero le gustaba la segunda que sabía y fingía que no sabía, a la segunda le gustaba el tercero que también era amado por la cuarta, amada por el quinto, la cuarta sabía y no quería y sobre el tercero, se sabía o de que quería, nadie nunca sabia.
La sexta amaba al séptimo. También se sabía poco o casi nada del séptimo y de la sexta y el quinto, además de amar a la cuarta, también amaba a todo el mundo. Igual que la octava.
Había un mundo adentro y afuera de allí, había 16 ojos, mirando hacía 32 mundos distintos. Cada uno podría salir en el momento que deseara, no había cadenas ni castigos, pero salir podría causar arrepentimiento eterno, mismo que quedarse pudiera doler, y mucho pero lo importante al final era eso. Lo importante era sentir.



3 de agosto de 2011

No Me Importa

Si de mi dependiera, no habría falta de armonía, estridentes conversaciones vagas, ruidos desnecesarios.
Todo lo que me rodea ya no me interesa.
Y el precioso tiempo escurre como arena entre los dedos, matando la esperanza.
Historias de amores mediocres y separaciones repetidas. Siempre las mismas.
Competiciones de dolores. Los dolores de los demás siempre duelen más.
Siempre.
¡El mundo real! De carne y hueso, me asusta, o mejor no… pero si me deprime.
Si lo único que hago es oír…
¿Descripciones de rutinas, de cómo limpió la ducha del baño con un cepillo de dientes?
La novela nueva. El crimen en la esquina.
El color de la campera.
¡Espera un poco!
Necesito reflexionar sobre el crimen en la esquina.
No puedo, pues luego vienen las caras, y las bocas y poses.
El auto del vecino. El color. Siempre me olvido, pero hay quien me recuerde.
Siempre.
Como si fuera importante.
El precio.
Del tomate, de la importancia.
No me calienta.
Estoy viajando dentro de una concha acústica de mis pensamientos.
Casi nada de lo que me rodea (acá en el sur, colgado en la América Latina, acostado en la cordillera) me interesa.
Siéntome listo para partir a otra dimensión.
Y aliviado.


16 de julio de 2011

Gestos

Al poeta, el gesto,
En lo máximo, la silaba
O, mejor, el silencio.
Explosivo e inmutable afonía,
Del amor que conquista.

Confesar sin miedo de mentir,
Que en vos encontré la inspiración,
Que me faltaba para escribir.

Creo que siempre la amaré,
Pero no la quiero más,
No es deseo,
Ni la nostalgia.
Sinceramente,
Ni es verdad.


4 de julio de 2011

Malentendido

Si amor es cuestión de boca,
o talvez una entrega loca.
Discuten los sabios,
entre los pequeños,
y los grandes labios.

En el primer caso,
donde empieza el acaso,
Y donde se acaba el propósito.
Si todo lo que hacemos,
es menos que amor,
pero aún no es odio.

La tesis segunda,
evapora en pregunta.
Que entrega es tan loca,
Que toda espera es poca?
Cual de los cinco mil sentidos,
esta libre, de malentendidos?





Hoy el blog cumple dos años... Felicidad!

7 de junio de 2011

Luna en el Cine

Se fue al cine la luna bella,
Allá pasaban algo chistoso.
La historia de la estrella,
Que no tenía a su novio.

No lo tenía porque era nada más,
Una estrella muy pequeña.
De esas, que cuando se apagan,
Nadie dice, que pena!

Era una estrella muy solita,
Nadie a su luz miraba.
Ya que toda la luz que tenía,
Entraba por su ventana.

La luna se puso muy triste,
Con aquella historia de amor.
Que hasta hoy la luna insiste:
- Amanezca por favor!



22 de mayo de 2011

Poeta

Mejor ser abucheado,
Por un buen verso.
Que aplaudido,
Por uno malo.

No hay poema en ,
Pero en y en ti.
El poeta es el mentiroso,
Que siempre dice la verdad.



5 de mayo de 2011

Nulo

Alcanzas a deplorarla,
A consentirla.
Te percatas de que está ahí,
Se presenta y se va.
Se revela y se lleva algo.

Y no existe nada,
Que puedas crear.
Se manifiesta y se va.
Usándote, abusándose,
Hasta que nada dure.
Ausente de vos.
Carente de mí.
Nulo de nada.



15 de abril de 2011

Amor de Colibrí

Era una tarde triste, de mucha lluvia, la naturaleza parecía enojada. A la noche, todo se puso peor, era el cielo más oscuro el que se encontraba. Un colibrí, en una pequeña rama de un árbol se equilibraba. Allá soñaba, con su amada, que no sabía donde estaba.

Entonces solo y triste, como triste era la noche, adormeció. Tenía un sueño poco tranquilo, pensando en su amada que en peligro se encontraba. Despertó de un sobresalto, y con el sueño impresionado estaba. Y sin pensarlo, enfrentó el frío, el fuerte viento y desapareció.

El colibrí volando de manera sutil y ligero no sentía el frío atacar. Intentaba encontrar su amada, por el bosque, volando sin parar. Exhausto por el esfuerzo dispendido, sus alas golpeaban de manera febril. Cuando bajo un pie de rosa, a su amada con la mirada triste, la vio.

Cansado y sin fuerzas, el colibrí al lado de su amada, cayó. Y los dos en un dulce beso cerraron los ojos, que nunca más se abrió. Así esta historia tan triste, termina de una manera cruel, bajo el pie de una rosa en flor. Demostrando que hasta entre los más pequeños pájaros, puede existir un inmenso amor.